jueves, 27 de marzo de 2014

Lo llamaba amor.


Nunca has sido lo que he querido, para qué mentirnos, ni siquiera lo has intentado. Pero yo siempre he estado para ti, siempre que me has necesitado, incluso cuando no lo has hecho he estado ahí. He sido todo lo que querías, y tú no has sabido dar la talla. Siempre me he culpado a mí, tal vez porque te quería más de lo que me quiero a mí misma. Y casi duele más darme cuenta de que yo no tuve la culpa, de que simplemente nunca me quisiste. El dolor es más llevadero culpándome e imaginando que hacía las cosas de otro modo, que todo salía bien y que tú seguías a mi lado fumando cigarrillos de Lucky Strike como en los viejos tiempos. Pero si la culpa no fue mía y no hay nada que pudiera haber cambiado para que no te hubieras ido todo cambia, eso implica no poder soñar contigo. Ya no puedo imaginar que algún día al salir de clase vas a estar esperándome apoyado en nuestro árbol, y duele, no veas cómo duele. 

Ha pasado mucho tiempo desde que me levanté sin tus buenos días por primera vez, han pasado exactamente seis meses, dos semanas y tres días. Y no consigo borrar todos los recuerdos de mi mente, ni siquiera consigo que no duelan al pensarlos (y he oído que eso es posible). Dicen que el amor es una mierda, pero es peor la vida sin amor, créeme, es mucho peor.

domingo, 16 de marzo de 2014

Maybe this is not the best way to start a story...


Lo más difícil de escribir es empezar, una vez que empiezo puedo llenar páginas y páginas en blanco de pensamientos desordenados (porque otra cosa que me cuesta al escribir es ordenar ideas). Y aquí estoy, buscando un rayo de inspiración en este caos y buscando la manera de explicarme.

Empecemos por el principio, hace aproximadamente medio año cambié el URL del blog, el nombre y borré todas las entradas publicadas hasta el momento, hasta entonces yo usaba el blog como una especie de diario. Pero llevaba un tiempo en el que no me sentía para nada bien y necesitaba cambiar algo, y este fue uno de los pequeños cambios que hice. ¿Pero sirvió para algo? NO. Así que después de muchos intentos de entradas para escribir esto o para volver a lo de antes, aquí está el último (o eso parece por ahora).

Así que os preguntaréis, ¿y ahora qué vas a hacer? Bien, no tengo ni idea, tengo varias ideas en mente pero sabiendo cómo soy probablemente ninguna vea la luz. También soy muy (más bien demasiado) poco constante, y soy consciente de que tengo que cambiar eso como sea. Por lo que me he propuesto escribir una entrada a la semana (no prometo nada, no tengo fe en que lo vaya a cumplir). He decidido intentarlo con el blog porque escribir es algo que realmente me gusta y que siento que estoy perdiendo con el tiempo. Y por último voy a publicar entradas viejas que crea que merecen la pena leer y a borrar entradas más recientes que me parezcan absurdas.

Y si alguien se pregunta sobre el tipo de entradas que va a leer, pues va a tener que esperar y ver cómo evoluciona esto. Pero yo no me cierro a ningún tipo de entrada. Si a alguno os apetece leer sobre algo o se os ocurre alguna entrada que pueda hacer, que me lo deje en los comentarios que toda ayuda es bien recibida.

¡Muchas gracias por leerme y un beso enorme!

PD: Si te has leído toda la entrada te mereces que te haga una ola y el pinopuente.

lunes, 24 de febrero de 2014

¿Qué más da si necesitaba desahogarme y he decidido escribir?

24/2/14

¿Qué más da si son las 11 de la noche de un lunes de mierda? ¿Qué más da si debería estar durmiendo? ¿Qué más da si siento que estoy muerta? ¿Qué más da si los monstruos se niegan a dejarme en paz? ¿Qué más da si estoy sola? ¿Qué más doy? Dicen que vivir es algo más que seguir respirando, que conseguir que tu corazón siga latiendo. Pero a mí me cuesta hasta eso, me cuesta luchar día a día contra algo que no controlo. A veces pienso que no soy capaz de seguir con esto, de seguir viviendo. Puede sonar pesimista, tal vez lo sea, pero es lo que siento esta noche (ya sabes, las noches siempre son más tristes). Echaba de menos escribir, sienta bien, es como gritar hasta quedarte afónica pero sin dolor de garganta. Tal vez debería escribir más y pensar menos, sí, definitivamente debería hacerlo.